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29.5.22

Pasos y ecos

 En la otra orilla, donde ruge el pasado, sopla el aire frío.

Ante semejantes aberraciones convertidas en palabras; sentimientos de verdad.

¿Qué fue ver el Sol y la Luna y darte cuenta de que te quemaste los ojos?

Gritan viajando a través de las noches heladas, buscando el cálido silencio de la otra orilla.

Entre la multitud de máscaras se perdió. Había un lujoso edificio. En el medio de una planicie, sin nubes, sin carreteras, sin dueño. 

Caminó rechazando las miradas, sonriendo cabizbaja, saludando. El día a día era duro. Hoy su alma resquebrajada buscaba distracción, pero poco le llamaba la atención. 

Había cosas que ya no podía ver como antes, se alegraba de haberse deshecho de algunas cosas. Excepto de las que propuso ella misma. Había un cordel púrpura que tenía su rincón en la pared, colgando al lado de otras cosas que atesoraba. 

A veces se lo volvía a poner. Al fin y al cabo era bonito.

También lo fue lo que sintió por unos días.Era difícil negarlo. Asi que lo había aceptado de buena gana, aunque era mucho mas feliz sabiendo la verdad. 

A veces las heridas mas peligrosas son causadas con tal adrenalina que no nos damos cuenta del daño causado, esto venía a ser lo mismo. 

Ahí estaba la prueba. 

Suspiró. Solo quería algo normal. Tiró la máscara al suelo, se le quedaron mirando con aprehensión. Se encogió de hombros y salió por la puerta de atrás. 

La estrella había eliminado el rastro oscuro, lucía espléndida. Pero la cicatriz parecía que igual que las otras, seguiría dibujando una matriz. Las canciones se habían quedado en el olvido también. Relacionar cosas con personas no había sido una buena idea. Aunque el tiempo hacía que te diera igual, igual que de forma agria te acuerdas de las cosas vergonzosas de una vida. 

Si había algo por lo que llorar y lloraría siempre, seria aquel hermoso felino que murió en sus brazos. 

—Te quería y te quiero, Shiro. Siento mucho no haberte podido salvar…

No podía mirar sus fotos sin sentir dolor, aún tras medio año. El amor de verdad era esto. El dolor que no se va. 

—Y te querré toda la vida. Estés donde estés.

24.11.21

La noche sin luna

Hay días y días, pero las noches son un problema persistente. Es como si el corazón abriera las puertas y los caminos que se conectan a la mente. En la negra noche se hacen visibles y se iluminan esos fragmentos que no quieres ver. Los que se quedaron atrás, los que están borrosos. 

Los ilegibles. 

Me hace enfadar tanto. Es tan persistente como el petróleo. 

Te quemaría las manos para que no dejasen huella. Te cosería la boca para evitar el veneno. Pero la que se taparía los ojos para no verlo nunca más soy yo.

Cruza el umbral, el camino es largo. Al fondo algo brilla incesante. Aunque nunca será la disculpa que necesitas. 

Tras la puerta hay mucho más. Una memoria, ese apunte en la esquina del libro. El susurro se desvanece con la caricia del futuro.

Busco esa luna en esta noche, cuando extiendo la mano para el aire.

Al menos he vuelto a escribir, aunque sea en el largo camino.

16.8.21

Las lecciones son bienvenidas

Tras un tiempo vagabundeando entre las infinitas hileras de estanterías, saboreando el amargo café y oliendo el impregnante olor de los libros viejos y nuevos llegó a sentir que su pena se iba pedazo a pedazo. Descomponiéndose como los acantilados y las rocas golpeadas por el azote de las olas del mar. Poco a poco, erosionando, limpiando.

En medio de un ruinoso camino, se dio cuenta de que se alegraba de que el primero fuera aquel niño de su infancia que no volvió a ver. Aquel rechazo silencioso tras una pelea con chorros de agua fría en medio de un caluroso verano en el patio del instituto. Cuando las sonrisas cálidas y juguetonas no podían arañar más que unas palabras teñidas de ambición venenosa. Un recuerdo dulce aunque las cosas no hubieran sido lo que uno esperaba. 

A veces, una esperaba volver a verle y saber qué había sido de su vida. Por aquella infancia compartida.

En cambio, los recuerdos venideros que consiguió de otro estaban todos putrefactos. El temblor de la emoción que había sentido al escuchar sus bonitas palabras, ahora le producían asco. La lección se aprende una vez. Un disparo le rozó la mejilla, y sangró alegrándose de no ser una bala al corazón. 

Entre tantos libros vacíos que había encontrado durante sus paseos, algunos escribieron letras ante sus ojos, haciéndole preguntas.

—¿Te acuerdas?
—Sí.
—¿Te importa?
—Ya no...
—¿Te duele?
—Un poco.
—¿Mereció la pena?
—Sí.
—... ¿Por qué?

Al responder escribiendo en el las respuestas, divagó un poco tras tomar un sorbo de café con leche.

—Porque experimenté y aprendí de quién tengo que huir. Otra vez.
—¿Algo más?
—Me enseñó que soy más lista de lo que parece. Que tengo la cabeza bien puesta. Que no caí aunque intenté dar oportunidades. Que siempre supe lo que quería. No me cegué, no me entregué, no sin tenerlo todo seguro. Hay demasiados mentirosos. 
—¿Crees que la gente puede cambiar?
—Él ya no tenía solución. Ya le ayudé suficiente. Si no quiere, no quiere. Que haga lo que quiera. El orgullo de algunos es tan grande que es mejor ocultar su suciedad y vergüenza antes que aceptar las consecuencias de sus equivocaciones. El sólo se puso en su lugar. Al final, tiene lo que se merece. Alguien igual que él de repugnante. Pueden morir juntos a mordiscos y arañazos, gritarse hasta dejarse la voz. Insultar al resto y criticar hasta que se les pudran los ojos y el corazón de la envidia. Al final, me di cuenta de que tenía lo que se merecía. Veneno con veneno.

El libro se cerró y se colocó en la estantería. La estrella rota brillaba en su pecho. Había encogido lo suficiente para llevarla con un bonito cordón alrededor del cuello. Estaba rasgada, con agujeros, y con un trozo de alma distinto. Negro, muy pequeño.

Quizá algún día me deshaga de este pedazo que no es mío. Pero ahora dejémoslo estar. Todo llega.

Se tomó el resto del café y se levantó para acariciar las suaves tapas del príncipe apuñalado.

—Llevaré a su alteza y a su majestad siempre conmigo. 

Los libros ronronearon y tras convertirse en pequeñas motas de polvo de estrellas, se fusionaron con su corazón.

—Una lección más. Uno nunca deja de aprender sobre las personas.

A través del aire, a través de la tierra, a través de la lluvia, en el cielo y en el infierno. Como vagabundos lejanos buscando una palabra de honor.

25.7.21

Cien Mil Espadas

En el umbral adornado de luces brillantes despertó tras mucho tiempo. La canción había parado, solo escuchaba un tintineo de cristal. Débil y en la distancia. 

Con una maraña de pelos que intentaba peinar deslizando los dedos entre las hebras, se levantó con el peso de una carga nueva. Era como si hubiera una bola de metal muy pesado en el medio de su pecho. Se preguntaba si es que su corazón se había endurecido de tal manera que ahora era horrible sentir su presencia.

Determinó que era mejor apartar esas preguntas y tras quitarse las flores que le habían llovido encima, retomó el camino en busca del tintineo. 

Por el camino se encontró con otras víctimas, una tras otra le contaron sus vivencias. Se sentó a su lado un buen rato, tras un tiempo, no le servía de mucho mas que para ahogar las ganas de gritar. Pero ni fuerzas tenía para ello. 

Suspiró vahos que se volvieron nubes espesas.

Encontró una región enorme sin casas ni puertas. Había escaleras, techos y cobertizos, bancos, sofás y chimeneas. Mantas y tazas de chocolate caliente, té, café y leche desperdigados en mesitas en rincones. Calles anchas llenas de estanterías con taburetes. Escaleras y escaleras de caracol de nuevo. El olor a viejo del papel inundaba toda la región, y a veces era fresco y a veces olía a chocolate, té y café. 

Caminando, se encontraba a gente con libros en las manos. Algunos lloraban, otros escribían y copiaban. Otros reían a carcajadas, otros tenían expresiones complejas. En una esquina el tintineo empezó a repicar más intenso. Un libro brillaba tenuemente al lado de un jarrón de flores. Lo cogió y copió lo que hacían aquellos habitantes pasajeros. Se sentó en una esquina y empezó a leer.

Al abrirlo, cayeron pétalos en su regazo. Una fragancia suave. Las páginas estaban algo usadas, pero ninguna tenía desperfectos. 

El pecho volvió a pesarle, colocó la estrella rota a su lado, y giró las páginas.

Cien mil espadas se clavaron en un príncipe amable que no supo escoger entre las dos opciones que tenía. Intentó crear la tercera, la mas amable, la mejor solución para todos. Pero cien mil espadas le clavaron sus propios siervos, cuando intentó salvarles. Inmortal, sufrió dolor y agonía durante días sin fin. Su amor y amabilidad no valieron para nada.

Tras volver en sí y aceptar la verdad, apunto de darse por perdido, una persona le tendió la mano.

Las lágrimas afloraron como ríos. Aún queda gente buena.

Aun queda...

Pero nunca podría olvidar el dolor, aunque aquello le volviera casi inmune a él.

¿Qué más quedaba? 

Un triste gesto era todo lo que necesitaba para seguir viviendo.

La fragancia de las flores, el olor de un chocolate caliente que le ofrecía un desconocido a su lado, y un libro de un príncipe maravilloso y chatarrero que había sido traicionado por egoísmo. 

Su estrella era como aquel príncipe.

"No has hecho nada malo. Sentirse frustrada, dolida y quemada es solo natural. Deja que el polvo se asiente aunque no quieras."

Abrazó al libro, ojalá pudiera decirle al príncipe herido por cien mil espadas lo que pensaba.

17.7.21

Sueños extraños

He tenido un sueño muy raro. Hoy me tiré en la cama tras días sin dormir mucho, no porque no pudiera, pero algunas noches a veces me cuesta más. Le doy vueltas a las cosas. Me visita la ansiedad por la noche y no tengo un café o un té preparado para recibirla. Viene de sopetón, como una hostia.

Mucho caminé en unas calles que no conozco, mucho caminé en una ciudad que me habían explicado hace mucho tiempo cómo era. O me lo habían descrito en un escrito, más bien.

A veces me encontraba en un mirador, y veía gente sin verla. Como siluetas. A veces, me cruzaba con un olor peculiar que se me pegaba a la ropa: el del tabaco. 

Pero yo no fumo, ni fumaba en el sueño. Se volvía como una niebla que venía de alguien en una multitud. Era una ciudad gris. Era gente gris. Era París.

O eso ponía en los carteles del teatro que aún reproducía los posters del afamado Alphonse Mucha.

Me recordaba mucho a alguien.

Era vívido, sentía que si me tropezase me iba a caer de morros y me iba a doler. Como siempre, mi consciencia en los sueños es casi omnipotente. Entiendo lo que ocurre, puedo irme cuando quiera. Puedo despertarme si quiero.

Entendí qué era ese sueño. Y no quería encontrármelo. Aunque ya sabía de donde venía el olor a tabaco.

¿Aún sigues caminando por las calles de París?

Yo las pisé y me tropecé. Desperté y volví a la rutina. Demasiado vacía y gris.

Era la segunda vez que huía de ti en un sueño. Pero desgraciadamente se me quedó el olor a tabaco.

11.7.21

Cansada

De esperar ese gesto amable. De darle vueltas a lo que es verdad y mentira, intentando ver si todo fue en vano. Días como hoy me despierto dolorida por la contractura, y pienso si no me duele algo más.

Estoy muy cansada. Hacía tiempo que no escribía tanto y no me gusta lo que escribo, que me gustaría tanto no escupir y vomitar todo.

Pienso en la chica de la guitarra, y qué hay de verdad en esa historia.

Pienso en las locas, y cuanto de verdad hay en ello.

Pienso en la mamá, y por qué será que él no quiere que se acerque a su familia otra vez.

Pienso en todas las gilipolleces sin sentido que a veces me decía sobre otros, y por qué puñetas me las decía.

Pienso que hasta el último momento solo intentó poner a la gente en mi contra. Mientras una mañana me dijo que había llorado por mi.

Y vuelvo a la chica de la guitarra, recordando que tengo un video en un email. A veces me gustaría preguntarle a ella: ¿Qué pasó?

Lo peor de todo es sentir que tanto esfuerzo en ayudar y hacer las cosas bien no sirvieron de nada. Que ir con pies de plomo para entenderle solo me ha recompensado con dolor y rechazo. Siento que tengo mucho que decir, mucho que opinar, mucho que escupir y vomitar.

Escúchame chica de la guitarra, contéstame: ¿Es por esto que siempre está solo? ¿Porque solo sabe hacer daño? Dime tus motivos para no querer volver a tener amistad.

No quiero estar en una lista de amigas, ni quiero estar en una lista de locas. Yo me quedé en un limbo.

Era un ciclo estúpido y doloroso. Peleas horribles, escuchar y dar consejos, escuchar que me quieren, no mover un dedo para demostrarlo, volver a repetir.

Realmente estoy muerta, ¿verdad?

Supongo que sí, prematuramente me puso la lápida que más rabia le dio.

He quemado cosas, pero otras las conservo donde no las veo. 

A veces pienso que no puede ser que todo fuera mentira. Pero es que no confío ya en nada de esas palabras... Hasta el último momento lo negó todo. Aún cuando quería volver a hablarme y rechacé la llamada antes de que actuase como un chiquillo adolescente eliminando todo rastro de mi.

Entonces, si fue tan fácil, así, en un fin de semana, eliminar a alguien que solo quería la verdad... ahí no hubo amor de ningún tipo. Pero luego otras cosas que recuerdo...

Hay muchas cosas que no comprendo. Solo sé que no se podía seguir así, que mintió, y negó todo, que le dio igual hacer daño irreparable y que las excusas esta vez de que querer que le odie porque es lo mejor para mi, no me convencen. Y si fuera así, creo que voy a comprarme un bate llamado justicia.

Chica de la guitarra ¿Qué cojones pasó aquí? 

¿Te cansaste tanto como yo de tanta mierda?

Me despierto con el dolor de la contractura, y me pregunto si me duele algo más.







18.6.21

End of the Earth

Love can never be what you want it to be

But I'd still follow you down
Slow motion, no sound
To the edge of the world
Hmm, tell me why do we fight?
We're all living in the same universe
Where the stars collide as the planets turn
But I'll give my love, I don't care if it hurts
'Cause I'll love you 'till the end
I'll love you till the end of the earth
Do you ever think how this life could've been?
If you never took the chance, a leap of faith and dance
With losing it all
So just wait, wait for me
We're all living in the same universe
Where the stars collide as the planets turn
But I'll give my love, I don't care if it hurts
'Cause I'll love you 'till the end
If we're torn apart then I won't let go
'Cause wherever we

---
Me llegó otra canción de Marina demasiado directo hacia dentro. La mayoría de frases, como martillos y puñales... o como palomas que vuelan al cielo, con el sol de verano.

Les doy un significado único que no es tan romántico ni bonito... pero que a fin de cuentas, es parecido. Hay demasiados recuerdos que me llevo conmigo hasta el final.

El sol que calienta y que echo de menos.

---
Y tres entradas ya son demasiadas. 



15.6.21

Confiar

 ¿A lo qué más le doy vueltas? A esto: confianza y sinceridad.

Uno cae en ello muchas veces, porque de verdad cree que conecta o que puede confiar. Y entonces no te traicionan una sola vez, sino otra y otra y otra. Lo cierto es, que tras una mentira, acabas desenterrando muchas más. Como sembrar y recibir una cosecha de hechos vacíos. De mentiras.

¿Cuántas veces me han dicho "confía en mi"? Muchas veces en muy poco tiempo. En un intento desesperado por evitar que todo se fuera a la mierda, que todo se descubriera, que viera la verdad. 

Cómo un buen amigo mío dice: Se pilla antes a un mentiroso que a un cojo.

Contar cosas que solo abren mas disputas, cuando te dicen que te quieren ayudar a que todo se calme. Contar mentiras para tu propio beneficio, cuando dices que te has puesto como el culpable. Contar que quieres a alguien, cuando eres incapaz de mover un dedo para separarte de quien supuestamente no quieres. Contar cosas privadas e íntimas, que depositaron en ti con valentía de dejarse conocer, de confiar. Contar que una carta de amor era una mentira. Contar que no están bien de la cabeza cuando están mal por una cadena de peleas y discusiones y malestar. Contar que todas las cosas que te han dicho, escrito y mostrado son una película que otros se han montado. Hechos convertidos en mentira. Confianza perdida, y dolor por el medio. ¿Para qué? ¿Para alimentar tu ego? ¿Para tener el control? 

Lo peor son los gestos amables que ahora están manchados. Rotos. Y ese cariño que permanece. Ese que uno desea eliminar. Uno que al final no mereció la pena tantas lágrimas. 

Cómo se puede traicionar la confianza de alguien tantas veces, cómo se puede ser tan cobarde de no tomar las decisiones correctas. Cómo perder a la gente que te quiere y te apoya con un puñado de mentiras cosechadas.

Los rumores corren, la gente habla, la gente habla, la gente habla... 

Las mentiras no duran para siempre, incluso si le dices a alguien que se calle. 

La verdad siempre se descubre, excepto para los que se ponen una venda. Como el cuento del humano que siempre ha vivido en una cueva y nunca ha visto el sol. Por miedo a perderlo todo, se quedará en la oscuridad.



2.6.21

La estrella que cegaba - un agujero negro

 La música sonaba en bucle. Una canción pop con un estribillo pegadizo sobre lo que eran los sueños y las promesas. Sobre comerse el mundo con un simple “Te quiero. Mucho.”

Unas nubes cubrían el cielo, y allá donde caminase, se disipaban con cada chasquido rítmico de la melodía. Sonaba por el teléfono que tenía en las manos. Caían los pétalos de los árboles en flor.

Suspiró de cariño, y la canción volvió a empezar. Se escuchó en el aire, en su corazón. Seguiría caminando hacia donde le guiase aquel estribillo. Una y otra vez, y otra vez. En bucle.

Se encontró con un rayo de luz tan luminoso en su camino, que empezó a cegarla. Colgaba sobre su cabeza, allí en el cielo. Una estrella nueva. Tintineaba al ritmo de su corazón. Como si se acompasara a su respiración. De tanto mirarla, su imagen se quedó grabada en su mente, y no solo en sus retinas. Ahora parpadeaba y veía aquella mancha luminosa... extrañamente cálida.

No sabía de quién era. Pero volvió a aparecer noche tras noche, noche tras noche. Cada día le costaba más mirar. Le dolían los ojos, pero el corazón estaba feliz. Latía al ritmo de la canción.

Con mucho esfuerzo, una noche sin luna y sin estrellas, se sentó tras días de caminar. Parar le parecía más difícil que continuar, ahora que había comenzado. Cerró los ojos e invocó su estrella, que ahora vivía dentro de su pecho. Apareció en la cuna de sus manos y la alzó. Hacía mucho tiempo que la había escondido. Que había aprendido a retenerla en su pecho igual que cuando se estrelló por primera vez. Su estrella seguía teniendo el aspecto de siempre. Rota, resquebrajada, le faltaban piezas. Pero no importaba mucho, porque su brillo había sido casi restaurado. Le permitió ver en la oscuridad. Y parpadeó, una, dos veces. Al ritmo de una canción. Y apareció la estrella sobre su cabeza.

“Yo te seguiré” cantó. Y la volvió a dejar ciega y su estrella se escondió de nuevo en su pecho.

Caminó y caminó hacia el fin del mundo. Buscaba el gran acantilado que llegaba más allá. El que conectaba todo. Con el teléfono en la mano, un mapa y tarareando. Y una estrella que parpadeaba buscando aquella sobre su cabeza. Sus ojos empeoraron, pero no sentía el dolor. ¿Y si pudiera restaurar su estrella por fín? Y si... ¿Por qué llamaba a la suya?

Mientras andaba de día, su vista se nublaba por una mancha. La silueta de la estrella que día tras día se expandía. No sabía si estaba valiendo la pena. No sabía si iba a perder la vista. Pero, ¿a veces importaba tanto lo que ya tenías si podías tener algo mejor?

 ¿Qué era sino una promesa?

 Un sueño fácil que romper.

Su estrella solo conocía eso.

Y se elevó de nuevo, dejando estelas de luz, poniendo barreras en su corazón.

 

Casi al final del camino llegó, a un campo de hierba alta de color azulado por la luz de la Luna. Las estelas seguían a su alrededor, cada vez más numerosas. ¿Qué le estaba pasando? ¿Qué tenía de malo sentirse bien? Solo quería ir al acantilado y encontrar de quién era ese rayo de luz.

La estrella desconocida no apareció. Y no se percató del crujido y la nueva línea irregular que cruzó la estrella de lado a lado. Las estelas brillaron con mas fuerza. Al querer retomar sus pasos, estos pesaban más. Su respiración empezó a desacompasarse. La mancha no le dejaba ver donde estaba poniendo los pies. Y empezó a tener miedo, pero hizo que su estrella brillase más. Le mostró el camino, y continuó su viaje.

"¡Pero...!"

En un tres de abril se formaron lágrimas que hicieron nacer una historia que ni el más sabio podía saber donde desembocaría. Donde las canciones mueren y los susurros duermen. El sol llena de luz nacarada el acantilado de las estrellas, en el lúgubre y tierno peso de un adiós.

Sentada en el borde de una herida, con los ojos manchados de luz. La forma irregular de un sangrado que no le dejaba ver la caída. Al otro lado, le pareció distinguir otras estrellas rotas. Otras que brillaban con esa fuerza sobrenatural que las diferenciaba del brillo de las estrellas enteras y perfectas. En medio de la noche, sonaba una canción cantada por todas ellas. Resonaban juntas, y la suya empezó a cantar. Notas tristes, notas perdidas, notas que brillaban y se apagaban, brillos y estelas que refulgían y morían.

“¡Y entonces…un 29 de mayo…!”

Una a una, las estrellas se volvieron fugaces, cayendo dentro del valle, al fondo del acantilado. Una a una, le llamaban. La estrella desconocida apareció una vez más, de repente, entre el coro de silencios. Pero al intentar mirarla, sus ojos ardieron y tropezó. Se cayó con las demás, al agua de un valle donde dormían profundamente las estrellas caídas. No había corriente, solo agua que no la ahogaba. Era como un pequeño agujero sin fin, que llegaba a conectar alguna parte. Entonces descubrió que allí abajo había otro firmamento. El cual, era mas hermoso que el del cielo que siempre había admirado cada noche. Del cual su estrella había caído, desterrada.

Cerró los ojos, sintiendo el desgarro de la nueva herida, el agua sin peso intentaba introducirse dentro, buscando el núcleo que la hacía brillar todavía. Sintió un pinchazo de traición, y supo que formaría parte de aquel firmamento escondido en la profundidad del valle.

Cuando sintió algo frío en sus párpados, algo le quemó intensamente otra vez. Y al abrir los ojos, se vio a si misma acariciándose el pelo.

Te cegaron y te usaron. Te dieron el cielo y la tierra. Te ofrecieron prácticamente la Luna. Te dijeron que te amaban. Y todo eso no importaba. Un puñado de mentiras que te trajeron hasta aquí. Una estrella negra y fría que usaba la apariencia de otra víctima. Un camino guiado hasta el terror y el desconcierto. Una cadena de traiciones casi te hizo presa. Aunque presa fuiste, de un agujero negro.

Era una voz suave y cálida, recordándole su error.

Hay cientos de miles de agujeros negros, que se tragan lo que encuentran a su paso. Pero solo se ha llevado un trozo más. Alguno que ha escupido en alguna otra dimensión, o que ha pulverizado… Ahora tienes que curar tus ojos. Cuando lo hagas… todo volverá a ser como era.

Se pasó una mano por los ojos que ardían en lágrimas.

Nunca le importé. Solo quería tragarme, arrastrarme al fondo, masticarme y escupirme como si no valiera nada.

Pero antes de que lo hiciera escuchaste la canción que rompía tu estrella… no importa cuantos trozos pierdas… en cada una de nosotras hay agujeros.

Si miras esta noche estrellada, baila, canta la alegría del adiós mientras añoras.




19.3.17

I'm...not okey

My mind has been in bad state. So bad, that now I'm going to a therapist, a psicologist, a professional. Not by Social Segurity here in Spain, but private because I can't stand it anymore.
I have been diagnosed with deep depression, a depression that has been worsened by a fight with one I thought was my dearest friend, and now I don't have the strenght to do almost nothing. 

I've been blaming myself for something it was not really my fault, but I did it because I have a disease of the mind: anxiety. And was induced for many reasons, but the worst was the fear to lose someone for saying how I felt about something they did. 
I exploded, I broke up, because I could'nt stand this situation anymore. I was so angry because no one understood me, and even when I felt guilty, they did and said things that hurt me even more to the point my mother and brother didn't know what to do for me.

Then, one of the days after I said goodbye, or at least I tried with a "friend" in common, I heard that they said really bad things about me before this fight. That broke me again, but the hate boiled up again, and I started to think "I can't be sad for you anymore, you aren't worth it, I did nothing bad even If you want to see it that way. Yes, I was angry, but I had reasons to be angry. I felt guilty enough and said I was sorry about my anxiety, you don't deserve my pain." And with this I took the strenght to go to a psicologist and try to do new characters, start a comic, a new story to be busy.

He told me it was not only my fault what happened, because there where so many things that took us in this shit. Not talking about it, denying always what was they're fault. Acting like two different persons, bipolar and changing always they're mind about me or the things we did together. And also, my anxiety and my negativity did it worst, because I have to change my own way of thinking always the worst of a situation... but that was generated because all the bad things that happened in the past. It was my fault because I have this disease, but I was not the only one doing it wrong. They made me feel guilty about drawing, about doing things together, about wanting to be close. I depended to much on they, but I didn't do it to hurt anyone, I was sad and having the worst years of my life, and they made me feel happy sometimes, because I loved they so much and to do things together made me feel useful, loved.

So I couldn't stand it, and I broke trying to make them understand that I was afraid of they're behavior, that I wanted they're trust too, only that. No more drawings, no more gifts, only the trust to do something together and talk about the really important things that were important for us.

Right now I'm so sad that this is all I can do. Even If I want to rely on the hate I feel I still feel sad because I feel love. When I remember this stupid things they did that always hurt because of they're ego, when I remember they said bad things about me before this and so when I tried to change but they didn't want to... and the way of feeling guilty because I am stupid and let the disease control me, because I don't want to be this emotional but I cant do nothing about it... Because I didn't have the strenght to be far away and not go back to this when I felt It was no good for us but I still wanted to. And because I'm sorry for things that hurt they that I said too... Because yeah, I did things that hurt too. 

I can't draw and be inspired and do almost nothing. Just wanted you to know, that I always write what I feel... because I need someone to read me and understand me, when I talk to myself or not, this is a way to feel at least better. Because If I didn't do this, I would have become a different girl, a person who refuses people to be close so this way she wouldn't be hurt anymore because of them. ¿Do you understand it? ¿Can you understand its only a way of taking the emotions outside of your chest? When you are angry, when you are sad, when you can't anymore, when nobody wants to talk about it or wants to hear it...or more when you don't want to go to a person to do it? 

Its ok if you dont do it and if you dont like to do it, but don't think that is always related to a final ending or something bad. 

I don't know what I'm saying anymore. I'm sorry and thank you if you read all this... because I don't know when I'll be healed.


Goodbye.

18.2.17

Stand by Me

Un día se acercó de nuevo al bosque del cual había despertado semanas atrás. Tenía una bolsa con una estrella rota, también un cuaderno y un par de regalos. Todos menos la estrella estaban cuidadosamente envueltos en una tela de color rosa pastel.

Paseó dando largas zancadas, tarareando algo triste. Pasó las manos por los troncos y las ramas bajas de los árboles. Recogió una flor que le había gustado y la guardó en el bolso.

Buscaba un lugar perfecto. Un lugar donde guardar recuerdos, donde viajar al pasado. Después de largas horas, el sol empezó a ponerse, y un árbol que no sabía distinguir qué era, empezó a emitir luz dorada por los reflejos de sus hojas. Allí sería un buen lugar, decidió.

Se acercó a la base, y cavó un agujero no mas hondo que unos treinta y cinco centímetros. Sacó los objetos que estaban envueltos en la tela rosa. Regalos de la misma persona. El más especial: el cuaderno.

Era un cuaderno forrado a mano, con dibujos y relieves, y un lazo que hacía de punto de libro. Estaba lleno de frases y dibujos, de sueños y de amor, de ideas y también de cierta nostalgia y tristeza. Lo abrazó sin mirar las páginas. Los otros dos regalos los puso junto al cuaderno y los volvió a envolver. Era hora de dejar todo aquello guardado, de que estuvieran en un lugar seguro. Había momentos felices, recuerdos que jamás compartiría con nadie más. Y sabía muy bien que eso era una despedida.

Los enterró allí, bajo el árbol más bonito del bosque del lago. Las lágrimas eran imparables. Se preguntó de nuevo si había querido demasiado. Nunca halló la verdadera respuesta, solo supo que era hora de decir adiós.

- Aunque ahora os guarde aquí, donde hubo momentos tristes hubo grandes momentos felices. Dónde mi corazón se sintió mal, hubo consuelo y amor. Aunque todo el mundo crea que solo vi lo malo, vi también algo más que merecía la pena. Pero simplemente a veces somos incompatibles, a veces hay que cambiar con el tiempo...cuando se pierde la confianza, ya no hay nada.

Y no lo había, pero ella siempre quiso, y nunca supo si el cariño que sentía era egoísta. A pesar de todo, hubo cariño, y de eso no se arrepentía. Sacó de nuevo la estrella, que parecía apagada por ahora, como si fuera de luto, en tonos desaturados.

- Puede que algún día os desentierre y las cosas sean diferentes. Mientras tanto, estaréis a salvo, en un lugar especial aquí, y todos aquellos momentos inmateriales, se quedarán conmigo para hacerme fuerte.

La estrella se resquebrajó, una nueva línea imperfecta cruzaba su superfície. Una cicatriz más que habría que curar.

- No hubo mentiras, solo hubo malos momentos y discusiones que fomentaron esto. Expectativas perdidas. Hiciste mucho por mí, y siempre te lo agradeceré.

Guardó de nuevo la estrella, y se secó con una manga lás lágrimas que se escapaban al suelo removido donde su tesoro estaba ahora a buen recaudo.

- Siempre fuiste especial para mí, esa es la única verdad inmutable. 

Con pasos firmes y piernas temblorosas, se marchó, cuando ya la puesta del sol derramaba sus colores anaranjados y rojizos sobre aquel bosque y una canción volvió a ser tarareada.

When the night has come
And the land is dark
And the moon is the only light we see
No I won't be afraid
No I won't be afraid
Just as long as you stand, stand by me
And darling, darling stand by me
Oh, now, now, stand by me
Stand by me, stand by me
If the sky that we look upon
Should tumble and fall
And the mountain should crumble to the sea
I won't cry, I won't cry
No I won't shed a tear
Just as long as you stand, stand by me
And darling, darling stand by me
Oh, stand by me
Stand by

11.2.17

Querer demasiado.



Cuando abrió los ojos, se encontró con una estrella en su pecho. Cabía entre sus dos manos, era de cinco puntas y estaba resquebrajada por varios lugares, casi apunto de romperse. Brillaba tenuemente con un color ámbar cálido. A veces su luz parpadeaba, apagándose durante largos segundos en los que parecía que no iba a volver. Era suave, no pesaba más que unos cientos de gramos, parecía frágil, pero era del material del que están hechas las estrellas: de sueños y esperanzas.

Estaba empapada, recostada sobre el agua fría del lago que apenas se alzaba hasta los tobillos. Había corrido detrás de una estrella, de la que brillaba en el cielo por ella, de aquella que vislumbró que estaba por convertirse en una estrella fugaz y desaparecer del oscuro infinito del cielo. 
Se había recostado sobre sus codos para incorporarse y sentarse con las piernas extendidas, mojándose aún, el pelo era una maraña mojada del que escapaban gotitas de agua. La estrella que ahora sujetaba en sus manos, había caído en su pecho mientras ella hacía lo posible por llegar a su encuentro y recogerla antes de que desapareciese. Un impacto al que había sobrevivido. Su estrella estaba rota, destrozada, con las puntas apunto de desprenderse de las demás, con una herida que indicaba que no podría volver a brillar con fuerza. Estaba allí, una superviviente.
La abrazó con fuerza contra su pecho, lloró como nunca lo había hecho. No recordaba haberse convertido en una cría... pero siempre había sido una llorona, una llorona que ahora volvía a ser una niña pequeña que pataleaba, gritaba, huía, y se sentía sola.

***

Dio largos paseos. Un día se acercó al mar, se sentó en un saliente que había en la costa junto a las rocas. Descubrió una colonia de gatos que vivían entre los huecos de la zona rocosa. Los observó durante un largo tiempo. Escuchó el mar, vio el atardecer, volvió a caminar. Durante muchos días aquello se convirtió en una rutina.

Se acercó de nuevo otro día, y después de muchas horas en silencio, alguien alzó la voz para preguntar:

- ¿Qué haces aquí?

- Nada, solo estoy pensando.

- ¿Y en qué piensas?

- En mí, en quién quiero, en quiénes piensa en mí. En qué hice mal.
.
- ¿Y qué has hecho?

- No lo sé. Querer a alguien.

- Entonces debías querer mucho.

- A veces querer a alguien puede ser díficil; me digo: ¿Por qué no puedo odiar?

- Porque tienes mucho para dar, porque quieres mucho.

- Ahora entiendo la expresión...

- ¿Cual?

- "Te quiero". Quizá quería mucho, quizá era que pedía mucho. Quizá quise demasiado. La pregunta es, ¿quise demasiado o amé demasiado? Quizá las dos cosas.

- Me he perdido.

- Yo también... porque quiero demasiado.

- ¿Quieres demasiado? ¿Qué quieres?

- Quiero a alguien mucho. Quiero quererme a mí misma. Quiero que todo esté bien. Quiero que confíen en mí, quiero que me quieran...

- ¿Tienes una estrella?

- Está rota.

Y se la mostró, sacándola de un bolsito que colgaba en su costado.

- Está rota.

- Eso he dicho.

- Aquí falta un trozo. ¿A quién se lo has dado?

- Se lo dí a alguien que se lo llevó.

- ¿Por qué?

Agachó la cabeza, miró la estrella con su tenue luz en el atardecer, la volvió a esconder.

- Porque quiero mucho. Y como quiero mucho, di una parte de mí.

- Querrás decir que amas mucho.

- O que quiero demasiado. Nunca lo sabré.

Se sentó a su lado en silencio, y pasó toda aquella tarde a su lado, después se tuvo que marchar. Y ella volvió a escuchar las olas del mar y a mirar a los felinos que entre rocas vivían esperando un nuevo amanecer.

29.1.17

Cansado de sentirte nunca suficiente.

Habéis sentido esa sensación...cuando por mucho que te esfuerzas, por mucho que sigues las normas de la sociedad, por mucho que cambias tu forma de ser para intentar ser alguien mejor, que por mucho que estudias no es suficiente para memorizar. Que por mucho que practicas un deporte no es suficiente para que tu cuerpo sea mejor que el de otros. Que tu habilidad como artista nunca es satisfactoria ni para uno mismo ni tan siquiera para lograr que otros miren tu trabajo...
Que por mucho que ayudes en casa nunca eres suficiente para que tus padres te miren o te quieran...

A veces, simplemente te cansas, te odias, te dices, ¿por qué? ¿qué he hecho mal? ¿por qué yo no?

Te preguntas si merece la pena tu esfuerzo, si realmente eres alguien de valor. Cuando te comparas con otras personas constantemente debido a que lo poco que quieres no te lo da nadie. A que te sientes rechazado una y otra vez. A que nadie valora lo que haces, por mucho que hagas más que los demás por conseguirlo. Algunos nacen con una estrella, otros simplemente han de crearla, pero otros fallan una y otra vez y el sentimiento de culpa, de odio a uno mismo y de decepción, sigue aumentando.

A veces uno se pregunta, ¿qué puedo hacer para pararlo? ¿por qué me importa lo que piensen mis padres de mí? ¿por qué me importa que hagan caso a mi arte? ¿por qué quiero que la gente me mire? ¿por qué quiero participar en esto tanto si ellos no me valoran suficiente? ¿por qué siempre recibo las migajas si soy quién más se esfuerza?

No hay una respuesta a nada, simplemente encuentras la misma de siempre: no eres suficiente,

Lo mejor que nos puede pasar, es encontrar a alguien que simplemente nos valore como a los demás, que nos de tanto amor y cariño como el resto reciben, que no juzguen siempre con un ojo crítico todo lo que hacemos, que no seamos el último recurso para alguien, que dejen de darnos las migajas. Pero no es tan fácil encontrarlo. Y aunque lo encuentres, probablemente sigas siendo insuficiente incluso para las cosas más simples.

El amor produce decepciones, y a su vez, insuficiencia. El hecho de que el amor te vuelve débil, es cierto, pero también depende de la persona que esté a tu lado, te vuelve incluso más fuerte. Entonces no depende de ti, depende del amor que sientes y del amor que te rodea en quién te conviertes.

Lo peor de todo esto, es el sentimiento de culpa que sientes, y lo estúpido de ti, pero una vez alguien dijo, que eliminar el sentimiento de algo que nos importa, es despreciar parte de nuestra personalidad y nuestras creencias, de renegar de nosotros mismos, de nuestras ideologías sociales, de nuestro corazón. Eliminar que algo te importe, negarlo y no hacer nada, significa no crecer como persona. Entonces, ¿qué podemos hacer?  Aceptarlo, pero no es fácil. Vivir con ello aunque duela. El tiempo dicen que lo cura todo, el tiempo dicen, te vuelve sabio.

Pero el tiempo no te vuelve sabio, te vuelve distante, porque al final las relaciones humanas no son fáciles, son complicadas. Tanto, que un sabio tampoco tiene todas las respuestas a los sentimientos de los demás.

15.8.16

La oscuridad existe en todos los corazones

A todos nos gustan los personajes oscuros. Bueno, quizá no a todos, hay muchas personas que llegan a cogerle un odio aberrante a los archienemigos de nuestros protagonistas favoritos. También se les odia en muchas ocasiones simplemente por ser el enemigo y el antagonista de la historia. Algunas veces me pregunto, ¿llegan algunos a entender las emociones de estas personalidades oscuras?

Hay muchos tipos de villano y personajes antihéroe, pero está claro que en algún momento todos somos capaces de identificarnos con algún personaje en algún momento. Por lo general, he visto que a la gente les gusta estos personajes solo porque son molones y demuestran lo malotes que son. Yo me pregunto, ¿alguno entiende la humanidad detrás de éstos personajes?

Los personajes antagonistas que dan un sentido y un objetivo a muchas historias también son el reflejo de la sociedad y de las personas. Y muchas personas no son capaces de entender esta realidad brutal que acecha en las sombras. Una persona puede ser fan del Jóker de Batman o odiar a muerte a Griffith de Berserk, pero yo me pregunto por qué. 

Usaremos a Griffith de ejemplo. Pero hay muchos personajes de pasados tristes y oscuros o llenos de vida que de repente un día se vienen abajo.

He visto mil casos en los que la gente odia a Griffith por escoger el lado oscuro. Viendo su vida en la historia del manga de Berserk y el momento en que llegó a él esa elección, fue perfectamente normal que escogiera la oscuridad para tener una oportundiad de vivir de nuevo. De llegar a volver a poder moverse, empuñar una espada, hacerle el amor a una mujer, hablar y expresar sus emociones... no ser un trozo de carne mudo, sin poderse mover y sin poder disfrutar de la vida del cual había que cambiar los pañales cada día y darle de comer papillas.
Su elección y odio hacia la vida y la envidia hacia su amigo y sus seres queridos era totalmente entendible y todos hubiéramos escogido ese camino si tuviéramos un mínimo de ambición y quisiéramos una vida nueva. Otros quizá se hubieran rendido y hubieran acabado con su propia vida, pero, ¿no es eso lo que en realidad intentaba Griffith en el lago?

Cuando tu vida es una mierda, cuando no encuentras la solución a nada, cuando solo ves oscuridad, cuando no hay salida... te vienen pensamientos de envidia, y esa envidia te hace en muchos casos volverte peor persona. A veces te odias a ti mismo por sentirla, odias tu propia persona por ser cómo eres, por ser capaz de sentir tales cosas, por encontrarte en un momento en el que no sabes por qué debes sentirte mal.... ¿Sentirte mal por tener envidia y odio hacia otras personas? ¿O sentirse mal porque según la sociedad eso está mal en todo momento y no hay excusa o razón para sentirse de ese modo? En el momento en que expresas tus emociones, lo más seguro es que te miren como una persona horrible, pero en el fondo, quién más te odia, eres tú mismo.

En esos momentos en los que no eres capaz de salir adelante, tus pensamientos negativos se transforman en tu fuerza, tu rabia se vuelve el valor que te sostiene, tus ganas de hacerle daño a los demás para que sientan lo mismo que tú y te entiendan, afloran. Buscas la manera de vengarte de la vida, de todos, y de a la vez, no sentirte solo.
En el hipotético caso de que la tristeza de venza, buscas la salida en las cosas que te puedan hacer escapar de esa situación. Las drogas, el alcohol,... quizá encerrarte en los libros y sus historias, los videojuegos, en escribir, en vivir en soledad, en alejarte de todo... y en el más extremo de los casos, cuando ya no puedes más, decides plantearte mil y un situaciones de cómo acabar con tu vida. 

¿Rápido? ¿Lento? ¿Debería esperar para ver qué pasa? ¿Tengo algo por lo qué vivir? ¿Alguien que dependa de mí? ¿Merezco la pena como persona? ¿Debería seguir adelante y seguir sufriendo sabiendo que nada va a cambiar? ¿Qué pasaría si muero? ¿Llorarían por mí? ¿Sufrirían y se arrepentirían por no haberme prestado atención? ¿Llenaría sus corazones de la misma tristeza que yo siento? ¿Podría hacer que sus vidas carguen con la culpa de mi vida para arruinarles la suya? …..

Muchas cosas te preguntas, ¿merece la pena? Y no lo sabes, nadie tiene respuesta, pero en tu cabeza vienen todas esas imágenes. Imaginas las escenas de la gente llorando por ti, de tu entierro, de la gente que peor lo pasaría en esa situación. ¿Es mejor dejar que la vida te venza y tirarla por la borda o dejar que te consuma el odio y la rabia? ¿Merece la pena vivir por algo? …. Porque en ese momento solo ves dos caminos, no hay amor suficiente, no hay ambición suficiente, no hay fuerza suficiente, no ves la ayuda que necesitas, no encuentras el valor, no escuchas nunca las palabras que anhelan tus oídos...pero sobretodo, no llega nada que cambie tu vida. Y el único que puede cambiarla eres tú, envidia y odio o tristeza y desesperación.

En algunos casos se muestra apetitosa incluso la venganza, pero en este mundo, ¿cuantos podemos vengarnos? Pocos, y a veces nos da igual y nos lanzamos al peligro, pensando que, si no te vengas, al menos habrá acabado tu patética vida.

Pocas personas son capaces de llegar a los bordes y regresar, y peor aún haberse adentrado y volver a salir. Y aunque digan que no, la oscuridad te ha tocado, y siempre estará ahí a tu lado, como un suave manto protector que te hace sentir mejor que toda la mierda que te quieren decir que vale la pena. Porque en el fondo, sabes que sigues temiéndole a la vida, y que ésta te controla, y que lo poco que merece la pena, son los fuertes lazos que te mantienen en una red. La red que te proporcionan tus seres queridos, una red que, aunque parece fuerte, es fácil que tenga agujeros por los que caer en cualquier momento. Depender de ellos tampoco te asegura que no caigas al vacío, pero, ¿qué hay mejor que la esperanza? Porque no son las personas, es el sentimiento propio de “algún día” el que te mantiene a flote. Esa esperanza de que algún día, tendrás aquello que anhelas.

18.5.16

¿Es raro querer besar sus nudillos?

Una luz pálida iluminaba parcialmente su rostro.
Su perfil perfectamente definido, la forma de la nariz, la forma de sus labios, el inferior carnoso, perfectos.
La forma redondeada de su barbilla, y la nuez de Adán en su garganta.
Los mechones de cabello liso y dorado soltando destellos de luz ambarina alrededor de su rostro.
La mirada fiera y decidida, con los ojos claros y profundos, brillantes y oscuros, ahora cerrados.

Los ojos se me iban, intentando escapar de aquellas lagunas de agua cristalina que porfín descansaban bajo sus párpados, a su mejilla izquierda, donde se trazaban lineas oscuras formando una runa.

Un suspiro.

Me fijé entonces en las manos, en los nudillos, en la forma en que los dedos se curvaban sobre sí mismos. En el valle que se extendía entre cada hueso, en la piel estirada sobre ellos.

Y era sexy, ¿era raro querer besar sus nudillos?

Y lo haría gloriosamente, notando cada articulación bajo mis labios.

Simplemente estaba durmiendo a mi lado, de casualidad, agotado como puede estarlo alguien que ha estado todo el día luchando. Con sudor, sangre y polvo.

Pero yo no veía nada más que a él. Con la respiración encogida, temiendo acabar con aquel momento íntimo en el que él no sabía que estaba mirándole, fijándome en cosas que antes era incapaz de ver.

El corazón dándome golpes contra las paredes de su prisión, intento sincronizar mi respiración con el subir y bajar de su pecho. Es algo hipnotizante.

Observo las pestañas, gruesas, de color negro y largas. ¿Cómo puede ser que tenga unas pestañas tan bonitas?

Debería estar prohibido ser tan perfecto. Porque lo era, y nadie podría atreverse a decir lo contrario.

Aquel momento se quedó grabado en mi mente. Con el graznido de un búho entre la oscuridad que nos rodeaba.

Y sin embargo, ahí estaba él, con luz propia, sin nada que envidiarle a las estrellas.

Y ahí estaba yo, pensando en cómo sería tocar esas pestañas con las yemas de mis dedos.


 - Wynleria's Tale. Fragmento. Por Aurumis.

5.5.16

Wynleria's Tale. Fragmento.

Él miraba al horizonte, allí donde las nubes formaban furiosas espirales tornadas de color anaranjado. El cielo empezaba a perder su luz para dar paso a la noche. La vista era maravillosa, casi de otro mundo que creía no conocer, pero era el suyo. Wynleria recibía ahora parte de la oscuridad del cielo, iluminado por un infinito mar de estrellas. El contraste dorado del Sol del atardecer se derretía despacio, como el sabor en su boca. Aquel sabor metalizado de la sangre que brotaba de su labio partido.

Con aquellos ojos rasgados fijos en el paisaje frente a él, los que le acompañaban se preguntaban qué pasaba por su mente. En qué estaría pensando.

Gilbert creía haberse percatado de ello. No había nadie que hubiera pasado tantas horas junto a su majestad como el comandante Argetlam. El elfo de piel morena sabía qué pasaba por la cabeza de aquel hombre. Y pudo leerlo en su mirada.

Su majestad había perdido la voluntad para seguir viviendo. Eynan miraba al cielo como si mirase a Astra, maldiciendo aquella desesperante esperanza.

Nadie se movía, nadie se atrevía a hacerlo. No podían hacer más que entreabrir la boca antes de darse cuenta de que no tenían palabras en su voz. Linley miraba como caían las gotas de sangre desde la punta de los dedos del rey elfo.

Los cuerpos decoraban las tierras a lo lejos. Uno estaba en el suelo junto a sus pies. La sangre fresca alimentaría el suelo de Titania. El aire de Yakul hizo acto de presencia con una corriente fresca, que traía la llegada de la noche meciendo amablemente a los hijos del viento. El maestro de Belenos partía para descansar dejando un intenso fuego de llamas rojas que sustituyó el oro, ahora conjuntando la tierra ensangrentada. Y las espirales de nubes empezaron a entonar el canto de Kalindra, intentando limpiar sus corazones. El olor a tierra mojada y sangre mezclados inundó el ambiente.

El frío llegó junto a la lluvia, pero Gilbert y Linley no se movieron, con sus miradas inmóbiles sobre la espalda de la figura que tenían delante, las gotas de agua recorriendo cada herida, intentando hacer desaparecer el dolor. Finalmente Exilos acabó de cubrir los cielos con su manto oscuro.

"Así la esperanza se convirtió en desesperación. " Sus palabras inaudibles se perdieron en la historia. Se giró despació dando la espalda a la carnicería, a pesar de sus heridas y su porte derrotado ante una victoria más que indeseada, parecía un ángel con las alas rotas. Algo demasiado bello y triste a la vez.

El comandante se percató de que Eynan había dejado marchar a algún luchar la chispa que daba vida a sus ojos. La hechicera vio como alzaba la cabeza sin el orgullo que le caracterizaba. Los dos le siguieron y murmuraron a la vez en sus mentes. Él se marcha para siempre.

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Fragmento de Wynleria's Tale. Una historia que llevo en mi corazón y que algún día terminaré de escribir.


5.3.16

Eso supuestamente llamado amistad

Esta entrada es más de desahogo y reflexión personal que otra cosa. No pretendo ofender a nadie ni dar por sentado cosas. Son sólo pensamientos que una persona tiene en su cabeza después de pasar por malas experiencias una y otra vez y otra vez y otra vez... Quizá, porque no encuentro la gente adecuada o no encajo en la sociedad.

Hay veces que me pregunto: ¿Qué es la amistad? ¿Qué es la confianza? ¿Qué es el respeto?

Y me lo pregunto constantemente porque hoy en día la gente parece haberse olvidado de el significado de estas cosas. La amistad para mi siempre ha significado aquello que muchas historias me han enseñado, o quizá una ideología que me haya podido inventar. Pero siempre he pensado que los amigos, deben estar ahí en contacto de vez en cuando y preguntar mutuamente unos por otros, en menor o gran cantidad, dependiendo de cuanto se quiera a esa persona. Pero aun y así, en los momentos malos, no debería importar cuanto la quieres o si es más importante que otro amigo o no, siempre he pensado que, si pasa algo malo, tus amigos deben de estar ahí para apoyarte. Pero he experimentado varias veces que eso no es así. De hecho, la gente por lo general es tan egoísta y siempre va a sus cosas que uno no sabe exactamente ya que pensar de ellos. La sociedad se creó porque necesitamos relaciones, pero luego te das cuenta de que la gente no le da la importancia que debería, porque siempre se cree que "hay más".

Siempre he sido una persona bastante abierta a la gente, tímida al comienzo, pero después me vuelvo muy extrovertida y me encanta hablar por los codos y hacer cosas. Opinar de cualquier cosa y debatir, etc. Pero no entiendo por qué, siempre ocurre lo mismo. La gente miente, desconfía, y por último, es egoísta y no respeta. La sinceridad se ha convertido en un tabú, y aunque es cierto que muchas cosas son mejor no decirlas para no herir sentimientos, otras veces es muy importante que haya aun mínimo de sinceridad y sobretodo respeto. En los trabajos de grupo de cuando hemos ido a clase lo hemos experimentado más de uno, y ni te digo si quieres planear algo con otra persona. Siempre hay alguien que la caga y te deja tirado, o simplemente te dice de cambiarlo porque sí. Eso ni es respeto ni mierda, con perdón. Para empezar las cosas se hacen en grupo y se hablan, no se toma una decisión por cuenta propia y ya si acaso se la dices al del grupo para ver si la acepta y si no se jode. La cosa es confiar, hablar y respetar para que todo el mundo pueda estar cómodo y tener algo que le gusta en ese trabajo. Por lo general, esto no sale bien si no hay dinero de por medio, un trabajo, y que te tengas que callar la boca a no ser que quieras que te despidan. Porque poca gente hay que sepa trabajar en equipo respetando las cosas o ideas planteadas en grupo.

Por otro lado, nunca voy a entender cómo funcionan estas cosas de los mejores amigos y esas chorradas. Cuando crees que tienes un gran amigo en el que confiar para todo, PUM, te pegas de bruces con una puerta que se te ha cerrado de golpe y no sabes por qué. De repente pasa, y ni te das cuenta. Uno se queda atontado ahí en el sitio, sin saber muy bien qué hacer, pensando todo el rato: ¿qué le he hecho? ¿qué le ha molestado? ¿qué le han contado?

Sin contar muchas otras cosas o situaciones que sigo sin entender cómo se producen.... realmente creo que la gente no entiende cuando debe respetar y confiar en alguien, por eso siempre pasan estas cosas y la mayoría de veces solo encuentras trozos vivos en la sociedad que solo saben mentir y joderte a tus espaldas.

Siempre he pensado que el 80% de la población debería morir, y uno de los motivos siempre ha sido la sobrepoblación, el daño a la naturaleza, demasiada gente mala, y que básicamente somos una puta plaga. Cuando veo el daño hecho a animales, y a nosotros mismos y esa capacidad de maldad que se ha desarrollado en el ser humano, me invade el asco por mi propia especie. Sea normal o no, veo tanta mierda en el mundo, que uno ya no sabe que pensar de nada, y si es mejor irse a la montaña a vivir cual ermitaño o qué.

Enfin, hoy en dia, ya no sé nada. Como dijo Platón sobre Sócrates: Solo sé que no sé nada.

3.4.14

La pesadilla: Noah.



Esos días en los que te inspiras para escribir. Esto es un pequeño trozo de historia que tengo hecha con un amigo. Está basado en el mundo de Gaia del juego de rol de Anima. Es una especie de crossover que hicimos y en el que nació Noah. Es un personaje que nada más crearle le cogí cariño increiblemente rápido. Su personalidad y la idea del personaje es algo que no se me había ocurrido hacer antes hasta que tuve la oportunidad hablando y roleando. Algo que me encanta es crear historias y desarrollar personajes... pero no con todo el mundo es posible y algunas cosas se me quedan más muertas que vivas. Esta historia está parada porque empezamos de cero cambiando decisiones y personajes para que no salieran todos y no nos comiera una lluvia de equipos y 50 personajes distintos que utilizar para llevar a cabo una historia que se estaba volviendo cada vez más épica y compleja. Mi propia historia de Go2RockU es un mundo increiblemente grande y que apenas he llegado a desarrollar pues solamente he podido hacerlo sola en algunas ocasiones y luego con un par de personas, más con una que con la otra. Si algún día llego a valer la pena como dibujante, haría un comic, si algún día se me tiene en cuenta para algo más grande, sería un videojuego RPG digno de mención (que es realmente a lo que está enfocada), y si algún día la inspiración divina y mi vaguería me lo permite, sería una serie de libros de fantasía de al menos 4 o 5 volúmenes debido al gran contenido que tiene y que retengo en mi cabeza para mí sola. E aquí un fragmento de un crossover que dio forma a un personaje que ha acabado siendo parte de la historia. NOAH.

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 Él era mi pesadilla... hecha realidad.
Protagonista de Go2RockU. Se llama Rose Cross.
¿Recordáis cuando de repente perdí el conocimiento debido a una gran herida cuando estaba hablando con vosotros? Aquel dolor intenso que atenazó mi corazón durante horas y días hizo que tuviera aquellas pesadillas. Las pesadillas que yo tenía en el mundo de Gaia no eran normales…los sueños de Gaia eran especiales, aquella dimensión distinta donde todo lo que sueñan sus habitantes se vuelve real. Soñar hizo posible algo que no debería haber ocurrido, algo que hizo que un ser horrible consiguiera salir de la cárcel de todos los monstruos de las conciencias de las personas que estaban encerrados en aquel espacio. Quería ser libre, algo le llamaba. Aquel ser era blanco, su apariencia era la de un niño de no más de 10 años. Su cara no tenía expresión y su aura hacia que todos los demás monstruos y pesadillas fueran detrás de sus pasos fascinados por aquella luz teñida con la locura, la oscuridad, y el deseo de la destrucción. Salió de la grieta que él mismo había producido y andó en una misma dirección atravesando campos, bosques, pueblos y ciudades… Todo a su paso era invadido por la ola de seres que la mente de los humanos y otros seres inteligentes son capaces de crear. Aquello caminaba sin cesar, sin nada que pudiera pararle. Evander  y otros del grupo habían estado con él… en un intento por parar su avance y cerrar la grieta. Me contó… lo horrible que era para él estar cerca de Noah, como él se había llamado. Era idéntico a mi Noah, pero cuando era niño, sencillamente igual… y no era él. Evander podía escuchar miles de voces en la mente de Noah, gritos aterradores, nombres, voces que desgarraban con su propia potencia la garganta produciendo sonidos desagradables. La mente de Evan se destrozaba y le hacía perder la conciencia, eran unas voces imposibles de apagar…¿por qué escuchaba todas esas voces en lugar de la de Noah? Era incapaz de leerle la mente como a los demás. Todo en el pequeño era así. La pesadilla era eso, una pesadilla… y su existencia demostraba algo demasiado real. Su sonrisa era macabra, sus ojos vacíos, su voz era odiosamente angelical y hermosa… y sin embargo el solo hecho de estar cerca de él… era insoportable. Mi propio sueño le había creado, mi propia pesadilla en aquel horrible coma donde luchaba por recuperarme.

Noah y yo nos encontramos después de muchos meses desde que él se creara. Creció increíblemente rápido y su apariencia cambió para convertirse en un joven que parecía ser el clon del original. Uno muchísimo más tenebroso. Cuando le vi… mi cuerpo se quedó paralizado y un miedo increíble hizo temblar mis piernas. El bello se me puso de gallina… y mis lágrimas empezaron a brotar. Me daba miedo, Noah daba un miedo que podía parar tu corazón solamente con una mirada. Jamás había visto algo tan aterrador, y sin embargo…. Ahí estábamos…. Conectados…. Si Noah fuera destruido…si hubiera una mínima posibilidad de que ocurriera, yo acabaría igual que él. A pesar de que éramos tan diferentes y de que solamente era mi pesadilla… ahí estaba, sonriendo…. Tan real que mis piernas fallaron y me caí al suelo. Noah era especial… nadie, ningún ser de las tinieblas de nuestras mentes había sido capaz de escapar de aquella dimensión por sí mismo. Noah ni siquiera tuvo que esforzarse por hacerlo.  ¿Qué es lo que había creado?... ¿Y por qué sin embargo….me sentía como si estuviera viéndome en un espejo?  

Noah rió a carcajadas, un horrible y angelical sonido que producía escalofríos, se acercó y se puso de cuclillas frente a mí. No podía evitar mirarle a la cara, estaba en estado de shock…todo en él impactaba demasiado. Era un rompecabezas.  – Escuchaba una voz, una voz en medio de la oscuridad, veía un camino que nadie más podía ver. Una cuerda que tiraba de mí todo el tiempo. Eras tú quien me llamaba, ¿verdad Rose? – Mi voz se perdió en alguna parte…y no pude contestarle, pero él no necesitaba más respuestas.

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